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viernes, 19 de septiembre de 2008

Ángeles al servicio de los demás


El cielo nublado y el clima frío logran, en algunos casos, impregnar de tristeza a los niños que viven en los albergues y centros para niños pobres de la capital. Esa melancolía es cambiada por personas que, con una sonrisa en el rostro, tratan de alegrar e incentivar a los chicos. Ellos son los voluntarios del Perú, que día a día trabajan por los más necesitados sin sobrar un sueldo fijo ni pedir nada a cambio, sólo tienen el deseo de ayudar a los demás para mejorar su calidad de vida.
Este tipo de situaciones ocurre diariamente en centros como Thomas Helm S.M., ubicado en el Callao, en este lugar se realiza una tarea sacrificada y ardua. Los voluntarios trabajan en cuatro campos: refuerzo académico, salud, nutrición infantil y recreación. Este último brinda a alegría a los jóvenes que han crecido en un mundo peligroso y lleno de violencia.
“Nos ocupamos de niños y adolescentes de 4 a 17 años en tres comunidades: Adelitas, Faustinos y Thomasitos, estas etapas son establecidas de acuerdo al nivel académico. Trabajamos con siete voluntarios que dan su tiempo por el desarrollo de los chicos”, comenta Gilma Rubio Matos, directora del centro.
Ellos asisten a capacitaciones, que les permiten tener un mejor desempeño en su tarea de servir. Además, reciben una comisión mínima para su movilidad decretada por la ley, la que muchas veces es difícil de pagar. “Reconocemos la labor de estas personas, sin embargo, el centro no les puede dar todo el monto establecido para su movilidad, no tenemos recursos para hacerlo. Ellos entienden eso”, añade Rubio Matos.
La referida ley de voluntariado es la Nº 28238 y fue promulgada el 1 de junio del 2004 por el gobierno del entonces presidente Alejandro Toledo Manrique. Ésta establece que la edad mínima para realizar esta labor es a partir de los 14 años. Los menores de edad que quieran servir a los que más lo necesitan, tendrán que contar con la autorización de sus padres o apoderados.
Mientras un voluntario atendía a una pequeña en su aseo personal, otra conversaba acerca de su experiencia en el centro. “Yo recibí ayuda aquí cuando era niña y hace unos meses tomé la decisión de pedir a la directora que me incluya en el grupo de servicio, pues quiero apoyar a los chicos que viven lo mismo que yo pasé”, comenta María Asmat.
La misión de los voluntarios es muy amplia y no solo consiste en ayudar a los demás, sino que, desde su labor humanitaria, tratan de cambiar la sociedad y llenarla nuevamente de valores. Los muchachos no les hacen el trabajo fácil, pero el optimismo que ponen logra que su objetivo sea un éxito.
“Llevo cinco años en el trabajo al servicio de los demás y aunque he dejado bastantes cosas atrás, creo que la tarea que realizo con los niños es mi vida. Muchas veces no veo a mis amigos ni a mi familia, pero soy feliz”, asevera Iván Cevallos, presidente de los voluntarios que apoyan al Centro Thomas Helm S.M.
En nuestro país, el sistema de ayuda se rige por un organismo dependiente del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (Mindes) llamado Comisión Nacional del Voluntariado (Convol). Además, existe un Centro Nacional de Voluntariado del Perú (Cenavol), dirigido por Karla Pratzinger de Prazak.
“Consideramos que nuestra misión obedece, en primer lugar, a sentimientos superiores de solidaridad y entrega, así como a un sentido de responsabilidad social y deseo de participar activamente en el desarrollo de las condiciones de vida de nuestra comunidad”, señala la presidenta del Cenavol.
La Comisión Nacional del Voluntariado (CONVOL) está integrada por representantes de las diferentes instituciones de servicio de los demás. Está compuesta por un representante del Ministerio de Salud, la Cruz Roja peruana, el Instituto Nacional de Defensa Civil, el Cuerpo General de Bomberos, los Voluntarios del Perú y dos representantes de las organizaciones de Voluntariado.
Existe una página web que ha servido para que miles de hombres y mujeres de nuestro país se inicien en la sacrificada labor de ayudar a lo demás. Ésta sirve como punto de encuentro entre personas que desean ser voluntarios e instituciones que los necesitan. La página web es www.trabajovoluntario.org y ésta te muestra información de este humano trabajo.
Esta es una actividad que convoca y moviliza a un número cada vez mayor de hombres y mujeres en el Perú. Ellos merecen todo el respeto y homenaje. Dejaron de ser personas normales para convertirse en ‘ángeles’ que ayudan a rescatar niños e inculcarles valores. De esta manera dignifican el sentido altruista de la sociedad a través de su labor humanitaria.

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